AH-60L Arpía III
El AH-60L Arpía III es el producto de la conversión del Sikorsky UH-60 Blackhawk (UH-60L), convirtiendo a este famoso helicóptero utilitario en un vehículo de ataque y COIN, respondiendo a las necesidades de Colombia de incrementar el poder de fuego de sus aeronaves, para la lucha contra el narcoterrorismo.
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Prestaciones:
Dimensiones
- Diámetro del rotor ppal.: 16,36 mts.
- Longitud: 15,26 mts.
- Peso vacío: 5.224 kg.
- Peso máx. al despegue: 11.113
- Carga Interna: 2.640 kg.
- Carga en eslinga: 3.629 kg.
Electrónica
- Radares: Uno de navegación, ubicado en radomo de proa, y uno meteorológico.
- Sistemas FLIR: Toplite (FLIR, HRTV, Láser Range Finder, Designador Láser)
- Sistemas HUD/HOTAS: MiDASH
- Posee diseminadores de bengalas/señuelos
- Otros: Sistema de Navegación Satelital GPS; equipos NVG; ECM; RWR.
Armamento
- Misiles: Adaptables por compatibilidad de software
- Ametralladoras:
- 4 GAU-19 de 12,7 mm. (.50)
- 2 M-60 o 2 M1919 de 7,62 mm.
- Lanzacohetes: 2 pods LAU-19 de 19 cohetes no guiados cada uno.
Historia
Orígen: Arpía I
En 1991 Colombia recibe de Sikorsky Aircraft un envío de UH-60L Blackhawk, destinados a tareas logísticas y utilitarias. A pesar de que este es su uso original, la lucha contra la insurgencia y el narcoterrorismo en Colombia hacían necesaria y urgente la adquisición de aeronaves artilladas, y la Fuerza Aérea Colombiana decidió adquirir este tipo de aeronaves. La versión artillada del UH-60, no estaba disponible para Colombia, ya que Estados Unidos restringe a sus contratistas la venta de armas sofisticadas a Latinoamérica; por lo tanto un grupoo de suboficiales de Mantenimiento y pilotos decidió por iniciativa propia estudiar el modo de artillar a los UH-60 adquiridos. El lugar de estudio y pruebas fue el Comando Aéreo de Mantenimiento de la Fuerza Aérea Colombiana.
Los primeros estudios iniciaron en junio de 1995, en donde se buscó la posibilidad de instalar armas en los semiplanos, cuya función es la de soporte a tanques de combustible auxiliares. Luego de revisar la estructura del UH-60, se descubrió satisfactoriamente que podían soportar pods de lanzacohetes y ametralladoras diversas.
Arpía II
Al enterarse de las modificaciones hechas por la Fuerza Aérea Colombiana, las autoridades Estadounidenses, viendo que ya no se podía dar marcha atrás, accedieron a asesorar a los técnicos colombianos; todo lo cual derivó en el Arpía II.
Esta versión mejorada incluye el agregado de un radar de navegación en un radomo de proa, dandole una capacidad todo-tiempo muy útil para operaciones con mal clima y nocturnas; y la incorporación de mejores sistemas de tiro.
Arpía III
Después de comprobar los excelentes resultados en combate del Arpía II, se decidió una nueva actualización en uno de los lotes. Además de aumentar a potencia de armas y el número de municiones, se agregaron un sistema FLIR al radar de navegación, el cual se instalo en un radomo debajo del fuselaje de proa; la cabina fue adaptada a la navegación con NVG, y piloto y copiloto recibieron cascos con visores HUD. por último se mejoró toda la electrónica, con asistencia y componentes israelíes, que permite en un futuro, mediante una sencilla adaptación de software, agregar el misil Spike u otros al armamento del Arpía.