Plantilla:Artículo de la semana - 16 de febrero
El SU-100 es un cañón autopropulsado soviético, de la categoría de cazatanques. Se usó ampliamente por la URSS durante la Segunda Guerra Mundial. Tras la guerra permaneció en servicio durante muchos años en los ejércitos aliados de la Unión Soviética. El SU-100 fue el mejor cazatanques de la Segunda Guerra Mundial.
El SU-100 fue desarrollado en 1944 como mejora del SU-85, en base al chasis del tanque T-34. Se diseñó y fabricó en la Fábrica UZTM (también conocida como Uralmash) de Sverdlovsk.
Se desarrolló bajo la dirección de L. I. Gorlitskiy, responsable del diseño de todos los cazatanques medianos soviéticos. Los trabajos comenzaron en febrero de 1944, y ya en marzo construyó el primer prototipo "Obyekt-138". Después de someterlo a pruebas con diferentes cañones de 100 mm, para la producción en serie se escogió el cañón D-10S. Este cañón podía perforar 125 mm de coraza vertical a una distancia de 2.000 metros, lo cual era suficiente para poner fuera de combate cualquier tanque alemán en servicio. Por ejemplo, perforaba al tanque Panther a 1.500 metros. Por su capacidad de destruir cualquier tanque alemán, los tanquistas rusos lo llamaban "Ostia contra todos". Después de la Segunda Guerra Mundial este mismo cañón fue instalado en los tanques T-54 y T-55, 14 años después de diseñarse.